martes, 29 de mayo de 2012

18.05 Implicaciones de la distinción política fundamental

Sesión 30
Texto revisado: C. Schmitt, El concepto de lo político 5-8 y 3 corolarios.

Bitácora versión de Julio César Garrido

La clase del 18 de mayo comenzó con la sesión de preguntas. Las preguntas que se formularon y las respuestas a las mismas, son las siguientes:

¿Realmente triunfa la imposición, por la fuerza, de un Estado sobre otro, por ejemplo Estados Unidos contra Vietnam o Irak? No se respondió concretamente y más bien sirvió como tema de discusión, aunque la mayoría de los compañeros opinaron que sí triunfa la imposición de la fuerza, por lo tanto sí ha triunfado Estado Unidos.

¿Existe un Estado sin ejército? No, incluso Costa Rica tiene una guardia nacional. Quizá, el Tíbet, pero no es Estado.

Los temas de la clase fueron los siguientes:

1. El Estado, soberanía y unidad

Cuando una comunidad expresa con claridad quién es su enemigo, entonces esa comunidad es fuerte. Pero si esa comunidad no es capaz de expresar quién es su enemigo, entonces esa comunidad es débil.

Toda unidad política necesita un enemigo claro, para conformar su unidad en torno de ese enemigo. En el momento en que una unidad política no tiene un enemigo, se disuelve, porque no tiene una unidad interna que le dé cohesión. Sólo hay unidad en un grupo cuando sabe contra quién se enfrenta. Por lo tanto, el grado de intensidad en que un grupo puede identificar a su enemigo, es el grado de intensidad de su carácter político. Porque la unidad depende del grado en que sea sentida esa intensidad.

Características de la unidad política:

A.- Autonomía o soberanía

El grado en que un pueblo pueda tomar y hacer valer sus propias decisiones, incluso por medio de la violencia física, es el grado de autonomía o soberanía de ese pueblo. Quien tiene la capacidad política, incluso por medio de las armas, de decidir quién es amigo o enemigo, tiene el control político.

Tener autonomía para tomar decisiones, implica que la fuerza opositora que le da cohesión, debe ser suficientemente fuerte, para que ese pueblo, incluso por la violencia física, haga valer sus decisiones.

Si un pueblo no puede llegar a la guerra contra su enemigo, ese pueblo estará supeditado a otro pueblo y le deberá obediencia. O bien, ese pueblo está a punto de la guerra civil, porque no hay un grupo lo suficientemente fuerte, sino varios grupos que se disputan el poder.

B.- La unidad

Para que el Estado sea igual a lo político, requiere unidad y de hecho será la unidad política por excelencia o suprema. Por lo tanto, es imposible una unidad política superior a los Estados, consecuentemente es imposible la universalidad.

El Estado es la unidad política por excelencia, porque permite la formación de otras asociaciones (Gesellschaft) menores, que sólo se forman para conseguir un bien particular. Es decir, el Estado es lo que engloba y permite las asociaciones, por eso el Estado requiere una comunidad (Gemeinschaft). Porque si un Estado no es capaz de la guerra, significa que es un Estado débil porque es incapaz de tomar decisiones políticas, por lo tanto otro Estado más fuerte lo someterá.


2. El Estado tiene el ius belli (derecho de guerra)

Para que un pueblo exista políticamente, no basta definir en el orden del discurso, quién es amigo o enemigo, sino ser capaz de determinar el ius belli, aunque nunca lo ejerza. El ius belli significa que ese pueblo tiene unidad política, porque implica claridad en el enemigo.
Ataque con bombas napalm en Vietnam (Foto: Nick Ut)

Si un Estado no es capaz del ius belli, significa que es un Estado débil porque es incapaz de tomar decisiones políticas, por lo tanto otro Estado más fuerte lo someterá.

Cuando un Estado es capaz del ius belli interno y externo, tiene autonomía y podrá enfrentarse contra otros Estados para imponer su voluntad.

Al tener el Estado el derecho a la guerra, significa que dispone de la vida de los que participan en la guerra. El Estado requiere del máximo de los sacrificios, que es morir por la colectividad, debido a que la vida está subordinada a su fin superior.

3. La negación de un Estado mundial

Un Estado mundial es, incluso conceptualmente, imposible. Una característica esencial del Estado es poder declarar la guerra a otros Estados enemigos, por lo tanto se necesita de la existencia de otros Estados enemigos, para que exista el Estado. De aquí que seaes imposible la existencia de un Estado mundial, porque al no existir otros Estados enemigos, tampoco existiría el Estado mundial porque carecería de la característica esencial de poder declarar la guerra a otros Estados.

Por otro lado, la única forma de unirse, sería por el concepto de humanidad. Sin embargo, también bajo el concepto de humanidad, se tendría que imponer a los Estados que no estuvieran de acuerdo. Por lo tanto, los Estados que estuvieran de acuerdo se reservarían el derecho de imponer la humanidad, mientras que los otros Estados serian «inhumanos». Por eso, la guerra librada en nombre de la humanidad, es una utilización política del concepto de humanidad para imponer la voluntad, pero no por la humanidad misma.

Finalmente, surge la interrogante ¿Quién y bajo qué criterios dirigiría la unidad mundial?

4. Los fundamentos antropológicos

No se trata de que el hombre sea bueno o malo, como algunos teóricos lo han postulado, sino de ponerle cotos, porque si no se puede volver malo. Porque el problema es que las enemistades no surgen de los que no participan, sino de los que participan y están convencidos de algún postulado, porque se vuelven peligrosos al querer imponer su voluntad.

5. En contra del liberalismo o la imposibilidad de ser apolítico

Toda decisión, aunque parezca apolítica, económica, de libertad, en el fondo es política.

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